
EURUSD registra su primera ganancia diaria en tres sesiones y se acerca a la línea superior de una formación gráfica bajista de cuña ascendente que lleva dos meses desarrollándose. Además del obstáculo al alza en 1.0920, donde se encuentra la línea de resistencia indicada, el recorte de tasas ampliamente esperado del Banco Central Europeo (BCE) también podría limitar nuevas subidas del principal par de divisas. Asimismo, las débiles señales del MACD y la poco convincente línea del RSI también elevan el listón para los compradores. Por ello, es probable que el precio retroceda hacia la línea de soporte semanal, cerca de 1.0860, salvo que el BCE sorprenda al mercado, ya sea al no recortar las tasas o al dar señales de que no tomará más medidas a corto plazo. Si los vendedores logran imponerse por debajo de 1.0860, el soporte de la media móvil exponencial (EMA) de 200 periodos, cerca de 1.0815, podría cobrar protagonismo. Cabe señalar que los vendedores del euro ganarán convicción si el par confirma la cuña ascendente al caer por debajo del soporte de 1.0765, lo que abriría la puerta a una caída teórica hacia 1.0450.
Mientras tanto, la capacidad del BCE para convencer a los compradores, pese a anunciar un recorte de 0.25% en sus tasas de referencia, podría ayudar al par EURUSD a superar la resistencia de 1.0920. En ese caso, no se puede descartar que la cotización suba hacia el máximo de marzo, cerca de 1.0980, y luego alcance el umbral de 1.1000. Sin embargo, el máximo anual, cercano a 1.1040, y el máximo de finales de 2023, alrededor de 1.1140, podrían limitar el avance del par del euro por encima de 1.1000.
En resumen, el EURUSD se prepara para un retroceso tras la reunión del BCE, pese a que sube hacia una resistencia clave de corto plazo antes del evento. Sin embargo, la pausa restrictiva del BCE podría animar a los compradores a volver al mercado, por lo que los operadores deben mantener la cautela antes de conocer el resultado.