
EURUSD no muestra una dirección clara al comienzo del jueves, tras subir durante tres días consecutivos. En este contexto, el par del euro pierde impulso después del rebote del viernes desde una línea de soporte ascendente trazada desde octubre, mientras el sentimiento se debilita con la reapertura plena de los mercados tras el feriado de Juneteenth del día anterior en EE. UU. Además de la dificultad para sostener la recuperación, las señales bajistas del MACD y una línea del RSI débil también ponen a prueba a los compradores. A esto se suman una línea de resistencia descendente de dos semanas cerca de 1,0765 y la convergencia de las medias móviles exponenciales (EMA) de 100 y 200 días, cerca del nivel de 1,0800, que limitan el avance de la cotización. Si el par de divisas principal se mantiene firme por encima de 1,0800, no se puede descartar un rápido avance hacia el máximo mensual de 1,0916.
Como alternativa, los vendedores del EURUSD apuntan al retroceso de Fibonacci del 61,8 % del avance de octubre a diciembre de 2023, cerca de 1.0710, como objetivo inmediato antes de volver a probar la línea de tendencia de soporte mencionada, vigente desde hace varios meses y situada en torno a 1.0670. Cabe señalar que el mínimo mensual, cerca de 1.0665, actúa como un filtro bajista adicional para el euro antes de que se dirija al mínimo anual de 1.0600, registrado en abril. Además, el nivel de Fibonacci del 78,6 %, en 1.0595, constituye la última defensa de los compradores antes de que los bajistas puedan poner a prueba el mínimo de finales de 2023, cerca de 1.0450.
En general, EURUSD seguirá en la mira de los bajistas, salvo que supere 1.0800. Sin embargo, el margen para que el par caiga parece limitado.