
EURUSD se prepara para registrar su octava pérdida semanal consecutiva, pese a la reciente vacilación de los bajistas cerca de la línea inferior del canal descendente, vigente desde hace un mes y medio. Cabe señalar que el RSI, cerca de la zona de sobreventa, y las señales débiles del MACD sugieren un rebote correctivo del par euro, lo que vuelve a poner en primer plano la anterior línea de soporte, que se extiende desde finales de junio y se situaba cerca de 1.0750 al momento de redactar. Si la cotización se mantiene firme por encima de 1.0750, el máximo de septiembre, alrededor de 1.0885, y la línea superior del canal mencionado, cerca de 1.0900, podrían atraer a los compradores del par. Sin embargo, cabe observar que el sesgo alcista sigue sin concretarse mientras la cotización se mantenga por debajo de la resistencia de la SMA de 200 días en 1.0925. Una ruptura de ese nivel podría poner gradualmente a prueba el máximo de julio, en 1.1275.
Mientras tanto, la debilidad del par EURUSD podría disminuir cerca de la línea inferior del canal bajista mencionado, en torno a 1.0695 al momento de redactar este análisis. Después, los mínimos registrados en mayo y marzo, cerca de 1.0635 y 1.0515, respectivamente, podrían atraer a los vendedores del euro. Si los bajistas del par mantienen el control por debajo de 1.0515, el mínimo anual, en torno a 1.0480, será el último punto de batalla para los compradores antes de cederles el control a los vendedores.
En general, es probable que el EURUSD mantenga una tendencia bajista, aunque no se puede descartar un rebote correctivo.