
El oro fluctúa cerca de los máximos semanales tras tocar los $1,951 al inicio de la jornada del viernes. Así, el metal precioso se mantiene muy por encima de los soportes clave a corto plazo, a la espera de datos cruciales del empleo en EE. UU. El estancamiento entre Rusia y Ucrania también mantiene esperanzados a los compradores de oro. Dicho esto, las condiciones de sobrecompra del RSI y el reciente debilitamiento del sesgo alcista del MACD apuntan a un retroceso más prolongado del oro hacia el máximo de junio de 2021, en $1,916. Si lo rompe, los vendedores podrían dirigirse hacia una línea de soporte mensual cerca de $1,906 y luego al nivel de $1,900. Sin embargo, la confluencia de la media móvil de 21 días y varios niveles marcados desde mediados de noviembre de 2021, alrededor de $1,877-75, mantendrá alejados a los bajistas del oro. Cabe señalar que una ruptura clara a la baja de $1,875 dejaría al metal precioso vulnerable a desarrollar una tendencia bajista, con el máximo de enero, en $1,853, como siguiente soporte.
Mientras tanto, para que los compradores de oro apunten al máximo más reciente de $1,974 —el nivel más alto desde septiembre de 2020—, primero será necesario superar el máximo semanal cercano a $1,950. Si el metal precioso continúa subiendo por encima de $1,974, los niveles redondos de $2,000 y $2,015 podrían actuar como barreras antes de que el precio apunte al máximo de 2020, cerca de $2,075.
En general, los compradores de oro mantienen el control, aunque no se puede descartar un retroceso si los datos de las nóminas no agrícolas (NFP) de EE. UU. favorecen al dólar estadounidense.